domingo, 29 de julio de 2012

Psicosis

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Patología Psicosis


PSICOSIS
La psicosis es un término genérico utilizado en la psicología para referirse a un estado mental descrito como una pérdida de contacto con la realidad. A las personas que lo padecen se les llama psicóticas. En la actualidad, el término «psicótico» es a menudo usado incorrectamente como sinónimo de psicopático. Las personas que experimentan psicosis pueden presentar alucinaciones o delirios y pueden exhibir cambios en su personalidad y pensamiento desorganizado. Estos síntomas pueden ser acompañados por un comportamiento inusual o extraño, así como por dificultad para interactuar socialmente e incapacidad para llevar a cabo actividades de la vida diaria.
Una amplia variedad de elementos del sistema nervioso, tanto orgánicos como funcionales, pueden causar una reacción psicótica. Esto ha llevado a la creencia que la psicosis es como la «fiebre» de las enfermedades mentales, un indicador serio pero no específico. Sin embargo, muchas personas tienen experiencias inusuales y de distorsión de la realidad en algún momento de sus vidas, sin volverse discapacitadas o ni siquiera angustiadas por estas experiencias.
Como resultado, se argumenta que la psicosis no está fundamentalmente separada de una consciencia normal, sino más bien es un continuum con consciencia normal. Desde esta perspectiva, las personas que son diagnosticadas clínicamente como psicóticas pueden estar teniendo simplemente experiencias particularmente intensas o angustiantes (véase esquizotipia).

Definición
El Diccionario médico de Stedman define la psicosis como «un desorden mental severo, con o sin un daño orgánico, caracterizado por un trastorno de la personalidad, la pérdida del contacto con la realidad y causando el empeoramiento del funcionamiento social normal».
Una correcta apreciación del término implica circunscribir la psicosis como una situación de enfermedad mental que presenta un desvío en el juicio de realidad. Este desvío es propio de la psicosis, a diferencia de la insuficiencia de juicio propia de la oligofrenia, del debilitamiento propio de las demencias, y de la suspensión del juicio propio de los estados confusionales (o delírium).
Los sujetos psicóticos suelen experimentar (o no) alucinaciones, pensamientos delirantes (siempre si están en período de estado), y trastornos formales del pensamiento (cambios de las relaciones semánticas y sintácticas).

Clasificación
Existen históricamente muchas clasificaciones, algunas de las cuales se establecían en función de ser cuadros delirante-alucinatorios (por ejemplo, las esquizofrenias) o no alucinatorios (por ejemplo la paranoia), en psicosis delirantes verosímiles o inverosímiles, bien o mal sistematizadas, en relación a su irrupción como proceso o desarrollo, etc.
Por lo general el sujeto carece de introspección acerca de la naturaleza extraña o extravagante que puede adoptar su conducta o sus pensamientos, los que terminan por provocar una grave disfunción social.
El Manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales, de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense reconoce varios tipos de psicosis:
  • Esquizofrenia
  • Tipo paranoide de esquizofrenia.
  • Tipo desorganizado de esquizofrenia.
  • Tipo catatónico de esquizofrenia.
  • Tipo indiferenciado de esquizofrenia.
  • Tipo residual de esquizofrenia.
  • Trastorno esquizofreniforme
  • Trastorno esquizoafectivo
  • Trastorno delirante
  • Trastorno psicótico breve
  • Trastorno psicótico compartido.
  • Trastorno psicótico debido a enfermedad médica asociada.
  • Trastorno psicótico inducido por sustancias.
  • Trastorno psicótico no especificado.


Síntomas
Los siguientes son síntomas que sugieren la presencia de un trastorno de tipo psicótico:
  • Cambios bruscos y profundos de la conducta.
  • Replegarse sobre sí mismo, sin hablar con nadie.
  • Creer sin motivos que la gente le observa, habla de él o trama algo contra él.
  • Hablar a solas (soliloquio) creyendo tener un interlocutor, oír voces, tener visiones (alucinaciones visuales, auditivas) sin que existan estímulos.
  • Tener períodos de confusión mental o pérdida de la memoria.
  • Experimentar sentimientos de culpabilidad, fracaso, depresión.
Advertencia: Algunos de estos síntomas también pueden experimentarse en condiciones no psicóticas: abuso de sustancias, trastornos de personalidad, eventos estresantes (distresantes), lo que Jaspers ha denominado «situaciones límite», momentos graves de neurosis (por ejemplo ciertas neurosis del tipo histeria), momentos de conversión. De modo que los síntomas mencionados no constituyen ninguna evidencia concluyente.

Etiología
Las psicosis tienen diferentes orígenes, y suelen considerarse un síndrome más que una entidad nosológica diferenciada. Se ha planteado que los fenómenos psicóticos más característicos, como las alucinaciones y los delirios, sean más frecuentes en la población general que lo que se pensaba, y que en realidad podrían ser parte de un continuo sintomático (este último concepto no es aceptado mayoritariamente).
Hacia fines de siglo XX, con el auge del avance en genética se ha pretendido encontrar siempre una etiología de dicha índole en las psicosis. Los psicoanalistas consideran que esto parecería reintroducir criterios semejantes a los que Lombroso utilizaba a fines de siglo XIX e inicios del XX. Por el contrario, el psicoanálisis considera que las psicosis se deben a factores exógenos al afectado, factores ambientales. Lacan explica la génesis de la psicosis (tras estudiar muchos casos) en un proceso llamado forclusión.
¿Cuál de las dos teorías sería la correcta? Estadísticamente parecen existir psicosis "congénitas", pero a día de hoy dista de estar verificado; en cambio es evidente que situaciones de distrés (estrés negativo), irritación y mortificación, decepciones sentimentales, pueden ocasionar psicosis
La persona psicótica ha sufrido muchísimo dolor en su vida y actúa con objetivos inconscientes de hacerse daño a sí mismo y a los que lo rodean, quedandose al fin solo y atormentado. El origen es el dolor sufrido en la infancia y vida en general.

Psicosis y locura
En castellano, a la psicosis se le llama peyorativamente «locura». Pero se debe tener en cuenta que «locura» es toda actitud anormal, sin que por ello se trate realmente de una psicosis (los «rituales» de un neurótico obsesivo compulsivo pueden parecer ejemplos típicos de locura, si bien no tienen nada que ver con una psicosis). Ciertas fobias pueden hacer creer al inexperto que se trata de locuras; más aún, el ataque de pánico le provoca muchas veces a la misma persona afectada la sensación de que se está volviendo loca.
Por otra parte muchas veces también se confunden las demencias, de etiología orgánica, con las psicosis. De modo que se debe tener especial cuidado al hablar de estas enfermedades ya que son entidades muy diferentes y su evolución es, también, muy diferente.

Tratamiento
El tratamiento de una psicosis depende del origen que tenga, pero en general en la mayoría de los casos se utilizan medicamentos antipsicóticos, además de diversos apoyos psicosociales y el tratamiento de la enfermedad de base.
Existen terapias psicocorporales profundas y muy potentes que pueden mantener a la persona psicótica realizando una vida normal sin tomar medicación y mejorar sus adaptaciones sociales.      

¿Qué es la Psicosis?


Psicosis

Es una pérdida de contacto con la realidad que generalmente incluye:
  • Falsas creencias acerca de lo que está sucediendo o de quién es uno (delirios).
  • Ver o escuchar cosas que no existen (alucinaciones).

Causas

Muchos problemas médicos pueden causar psicosis, como:
  • Alcohol y ciertas drogas ilícitas, tanto durante su consumo como durante la abstinencia
  • Enfermedades cerebrales, como el mal de Parkinson, la enfermedad de Huntington y ciertos trastornos cromosómicos
  • Tumores o quistes cerebrales
  • Demencia (que incluye el mal de Alzheimer)
  • VIH y otras infecciones que afectan el cerebro
  • Algunos fármacos de venta con receta, como esteroides y estimulantes
  • Algunos tipos de epilepsia
  • Accidente cerebrovascular
La psicosis (o síntomas psicóticos) también se puede encontrar en: 
  • La mayoría de las personas con esquizofrenia
  • Algunas personas con trastorno bipolar (depresivo o maníaco) o depresión grave
  • Algunos trastornos de la personalidad

Síntomas

Los síntomas psicóticos pueden abarcar:
  • Pensamiento y discurso desorganizados
  • Creencias falsas que no están basadas en la realidad (delirios), especialmente miedos o sospechas infundadas
  • Ver, escuchar o sentir cosas que no existen (alucinaciones)
  • Pensamientos que "saltan" entre temas que no tienen relación (pensamiento desordenado)

Pruebas y exámenes

La evaluación y los exámenes psiquiátricos se utilizan para diagnosticar la causa de la psicosis.
Es posible que los exámenes de laboratorio y las gammagrafías del cerebro no sean necesarios, pero algunas veces pueden ayudar a determinar con precisión el diagnóstico exacto. Estos exámenes pueden ser:
  • Exámenes de sangre para niveles de hormonas y electrólitos anormales
  • Exámenes de sangre para sífilis y otras infecciones
  • Exámenes toxicológicos
  • Resonancia magnética del cerebro

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa de la psicosis. Con frecuencia, se necesita cuidado hospitalario para garantizar la seguridad del paciente.
Los fármacos antipsicóticos, que reducen las alucinaciones y los delirios y que mejoran el pensamiento y el comportamiento, pueden ayudar, si la causa es un trastorno médico o psiquiátrico.
Ver: esquizofrenia para mayor información acerca del tratamiento de la psicosis.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico de una persona depende de la causa de la psicosis. Si la causa se puede corregir, el pronóstico a menudo es bueno y el tratamiento con medicamentos antipsicóticos puede ser breve.
Algunas afecciones crónicas, como la esquizofrenia, pueden necesitar tratamiento de por vida con medicamentos antipsicóticos para controlar los síntomas.

Posibles complicaciones

La psicosis puede impedir que las personas se desempeñen normalmente y cuiden de sí mismas. Si la afección se deja sin tratamiento, las personas pueden algunas veces infligirse daño a sí mismas o a los demás.

Prevención

La prevención depende de la causa. Por ejemplo, evitar el consumo excesivo de alcohol previene la psicosis inducida por esta sustancia.